nuestra historia

En el año 1988 Violeta Fernandez Baca Arenas de Cusco, Perú e Hilde Coeckelberghs de Bélgica se unieron y empezaron el proyecto educativo Chico Latino con el lema APRENDER JUGANDO.

Empezamos ofreciendo y produciendo juegos educativos a proyectos que en ese momento estaban trabajando con niños y jóvenes en barrios urbano marginales en condiciones de pobreza.

En el año 2002 empezamos con un proyecto propio en el distrito alto andino de Huancarani (Paucartambo, Cusco) con educadores capacitados y remunerados por Chico Latino.

En el año 2004 Inscribimos la Asociación sin Fines de Lucro con nombre de Chico Latino.

 

Este mismo año facilitamos el convenio de Hermanamiento entre el distrito Peruano de San Jerónimo de Cusco y el distrito Belga Edegem por lo cual ejecutamos diversos proyectos educativos hasta el 2018.

 

En el 2010 dimos inició al proyecto educativo en la comunidad de Choquepata (Quispicanchi, Cusco) con niños, adolescentes y sus familias

 

Del 2013 hasta el 2018 ejecutamos un proyecto socioeconómico para familias de las tres comunidades del distrito de oropesa.

 

En el 2019 dimos el salto a la creación de otro proyecto en el distrito de Acopia Acomayo Cusco.

 

En el proceso de cambios, a partir de año 2013, luego de concurrir a un concurso de proyectos de desarrollo ante la Fundación Interamericana (IAF) se implementa el proyecto “Mujeres campesinas de Choquepata promueven su desarrollo sostenible”  con el objetivo de que busca que las familias en situación de extrema vulnerabilidad consigan factores protectores necesarios para asegurar el bienestar y desarrollo integral de sus hijos e hijas. Posteriormente, en el año 2016, se amplía su intervención a todo el distrito de Oropesa, centrando su intervención en la promoción del desarrollo económico local, a través de la crianza tecnificada de cuyes.